viernes, 28 de enero de 2011

IMPACTOS DE LAS TECNOLOGÍAS DE INFORMACIÓN

Analizar los principales impactos y desafíos que las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) plantea al sector tecnológico y a la sociedad en su conjunto, es la finalidad de este estudio, en un escenario donde la creciente fusión y desarrollo de la informática y las telecomunicaciones emerge como el factor principal que impulsa la globalización a pasos agigantados. Esto último, no solo porque permite realizar actividades y negocios más rápidos y de manera más eficiente, sino también, porque abre las puertas para realizar nuevos negocios, impensables antes de la irrupción de estas nuevas tecnologías, al eliminar o reducir las barreras del costo, el tiempo y la distancia.
La generación de riqueza, la creación de empleo calificado, la mejora de la productividad, la estabilidad económica y el desarrollo de nuevos servicios, se deben cada vez más, a la contribución de las nuevas tecnologías y los servicios de telecomunicaciones en las diversas esferas de la sociedad y la economía. Son una fuente, por ahora inagotable, de ventajas económicas al aumentar exponencialmente la velocidad, precisión y tratamiento de la información, la capacidad de almacenamiento, la organización de la producción y distribución en forma de red y la transmisión de la información en todo momento y a cualquier lugar del mundo.
Es necesario realizar algunas precisiones y restricciones sobre el objeto y los alcances del estudio, dada la imparable convergencia de la informática y las telecomunicaciones, el ritmo vertiginoso y expansivo del cambio tecnológico, la obsolescencia acelerada de productos, servicios y tecnologías, y la escasez de indicadores sobre el sector y sus impactos.
En primer lugar, implícito en esta convergencia, es que los sectores y tecnologías que intervienen en este proceso, no deberían ser más analizados por separado, en la medida que no sólo desaparecen las fronteras entre ellos, sino que en su evolución, dan origen a nuevos mercados, productos y servicios.
Luego, hay que destacar la falta, por ahora, de un sistema de estadísticas continúas y confiables de la evolución de los principales indicadores. La razón, lo señalamos en un párrafo anterior, es que la transformación del sector tecnológico de las comunicaciones y la informática ha sido tan rápida que los países, incluyendo el Perú, no han estado preparados para medir y cuantificar los cambios. Estas carencias, con las diferencias del caso, también la tienen organismos de la talla de la OECD, UIT, la Comisión Europea y el Departamento de Comercio de los EE.UU., que están trabajando por subsanar estas deficiencias. Otro aspecto importante es la dificultad por definir algunas variables. Por ejemplo, que es un usuario de Internet?. Es acaso el que navega, 10, 20 o más horas al mes, o el que accesa al menos una vez a la semana o al mes, o cualquiera que se conecte aunque sea ocasionalmente. Lo mismo sucede con el número de host, portales, páginas web, visitas realizadas, perfil de los usuarios, cómo son usados y percibidos los nuevos servicios, entre otros puntos. Cada país, e incluso cada empresa, que analiza el mercado, lo mide a su criterio, con sus propias definiciones y restricciones, de allí que las mediciones deben considerarse más como un dato que nos brinda un orden de magnitud y una dirección, que una cifra precisa y exacta. El análisis de la información en este estudio, se orienta a explicitar las claves del desarrollo e implantación de las TIC, los signos distintivos de su evolución e implantación en el país, y la manera en que han impactado y modificado las relaciones entre el gobierno, las empresas, los ciudadanos en general y la sociedad en su conjunto.
El continuo y acelerado proceso de mejoras y de acumulación de tecnologías TIC – en poco más de un siglo para las telecomunicaciones y cinco décadas para la informática, generaron un nuevo escenario, a partir de la década de los 90, que posibilitaron pasar del proceso aislado a la conexión local y de esta, a la conectividad global.
La ruptura del aislamiento y la reducción de costos de los productos y servicios de lasnuevas tecnologías, ofrecen la capacidad de procesar y transmitir información, sinmayores restricciones de tiempo y distancia, abriendo un abanico de nuevos mercados y posibilidades de uso, campos de acción y una mayor competitividad en todas las áreas de la economía y la sociedad en general. Dentro de las TIC, destacan nítidamente, Internet y la telefonía móvil, y su propia convergencia, al ritmo de las cuales, se producen los cambios más acelerados e importantes.
En este orden de ideas, el estudio parte del actual estado del arte de las TIC en el mundo – en especial, Internet y la telefonía móvil -, de cómo llegamos a ello, y qué podemos esperar en los próximos años. Se presenta un conjunto de indicadores para
comparar la situación del país, en términos de la infraestructura y la oferta y demanda de servicios de las TIC, con relación a nuestros vecinos de América Latina (países en desarrollo), y a los EE.UU. y la Unión Europea que son las principales economías del mundo y motores de la revolución tecnológica en marcha.
En la segunda sección se analizan la evolución y los impactos que ocasionan las TIC en el Perú. En la economía - en la productividad y el crecimiento, en la producción y la generación de empleo -, en la empresa – en la gestión e investigación, en la manera de hacer negocios -, en el ciudadano – en la atención de algunas necesidades básicas como la educación, salud, información y comunicación -, en la resolución de problemas específicos y en general, los signos que distinguen la época actual.

OFERTA Y LA DEMANDA DE LA EDUCACION UNIVERSITARIA: CALIDAD DE LA EDUCACION

Por: Ing. María Silva Matta
Maestrista: Docencia Universitaria
Sistemas de la Información Aplicada a la Educación

Como es sabido, en las últimas décadas, el número de profesionales que ingresa cada año al Mercado laboral peruano se ha multiplicado casi 65 veces. A saber que en la década de los 60´ en nuestro país se graduaron 900 profesionales a nivel nacional, en el 2004 salieron de las aulas universitarias más de 59 mil nuevos profesionales; y a la fecha casi se está duplicando, lo que nos permite dar una lectura positiva demostrando que el grado de calificación de nuestra oferta laboral habría mejorado, sin embargo esto no es del todo alagueño, porque la realidad es que estos nuevos profesionales no están desempeñándose en las carreras estudiadas y lo peor aún se están frustrando  al subemplearse, bueno esta es una realidad no exclusiva de nuestro país.
Durante los últimos años se observa que la demanda y la oferta de educación superior se han expandido notablemente en el país, tanto para la educación universitaria como para la no universitaria, el problema es que este Mercado de la Educación no está creciendo en los mismos niveles de oportunidades de trabajo profesional en nuestro país (10% anual), porque nuestras necesidades y realidad quizás son otras, de más mano de obra técnica y operativa, como lo es en las grandes urbes y grandes economías. Es bueno mencionar que a la fecha en el país tenemos aproximadamente 100 universidades entre públicas y privadas y más de 1,000 Institutos Superiores.
En el caso de la educación universitaria el porcentaje de postulantes a universidades públicas se ha mantenido alrededor de 73% desde la década de 1970 (la UNMS es la que congrega más cantidad de postulantes); pero se observa una clara tendencia de expansión de la participación privada tanto en el número de ingresantes como en la matrícula total, esta tendencia se viene acelerando.
Mientras la tasa de admisión en las universidades públicas ha mostrado una tendencia a la baja llegando en años recientes a 18%; en las universidades privadas la tasa de admisión ha sido siempre más alta, llegando incluso a cerca del 80%.
Tanto la demanda como la oferta universitaria se han concentrado en carreras profesionales asociadas a las Ciencias Administrativas y Contables, al Derecho, a las Ciencias Sociales y a la Medicina Humana. Por el contrario, la demanda y oferta en ciencias duras, como las Matemáticas, Química o Física, en muchas de las ingenierías (exceptuando la Civil, Industrial y de Sistemas), o en Agronomía son relativamente modestas. La expansión de la oferta de dichas carreras coincide con la aparición de nuevas universidades privadas orientadas a la instrucción de este tipo de profesiones.
En el caso de la educación superior no universitaria se encuentra un aumento
notable de la matrícula, tanto en formación pedagógica como tecnológica pero especialmente en formación tecnológica en instituciones privadas. Mientras la demanda por educación superior no universitaria en los IST se expandió de manera continua durante las décadas de 1980 y 1990, la matrícula en formación pedagógica se ha estancado a partir de 1998 e incluso ha comenzado a reducirse a partir de 2005, como consecuencia de la crisis de la formación magisterial evidenciada en los malos resultados de los estudiantes de educación básica del país en diversas pruebas nacionales e internacionales.
Como podemos inferir, la expansión de la demanda y oferta responden entre otros factores a las presiones demográficas, al proceso de urbanización del país, a la rentabilidad de la educación en el mercado laboral y a las expectativas de movilidad social.
Ello contribuye a explicar en parte el fuerte aumento de la demanda por educación universitaria privada y también el incremento de la demanda por educación en los IST, que, en muchos casos, se percibe como una alternativa a los estudios universitarios.

Por último, una preocupación latente radica en la calidad y pertinencia de la educación superior. Si bien no existe un evidencia directa sólida que permita concluir al respecto, es necesario reflexionar si la expansión de la oferta ha sido capaz al menos de mantener un nivel de calidad aceptable, creemos que no. Ante la rápida expansión de la demanda y la oferta se requiere con urgencia que el país cuente con un sistema efectivo y eficiente de acreditación de la calidad de la educación. Nuestra esperanza está en el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (SINEACE), pero esta institución aún no está trabajando de la mejor manera, esperemos que por una mejor calidad y logro de los propósitos de la educación superior se den los pasos pertinentes y efectivos.
Asimismo, invocamos a nuestros colegas docentes a sumarnos a esta tarea de la mejora de la calidad, capacitándonos en las especialidades que manejamos, en las TICs y sobretodo en Docencia Universitaria, para contribuir con la satisfactoria labor de docentes universitarios.